Gualeguaychú: Denuncia por violencia en IAPV  “Hasta mi risa le molestaba”

Juliana Tack es licenciada en Trabajo Social, afiliada a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) e integrante de la planta permanente del Instituto Autárquico de Planeamiento y Vivienda (IAPV) en la Regional Gualeguaychú. Hace poco más de cinco meses se animó a denunciar a su jefe por violencia de género en el ámbito laboral. Lo hizo en la Fiscalía de Género de Gualeguaychú. Su jefe es Daniel Crespo, gerente de la Regional Sur del IAPV.

La Fiscalía de Género aplicó los parámetros de la Ley Provincial N°10.956 de Protección Integral contra la Violencia de Género en todos los ámbitos interpersonales donde la mujer se desarrolle, y derivó el caso a la Justicia Laboral.

“Estoy muy cansada de todo esto. IAPV elige proteger al violento apartándome de mi puesto de trabajo mientras el funcionario denunciado -Daniel Crespo- continúa en el mismo lugar como si nada hubiera ocurrido”, dice Juliana Tack, que por primera habla públicamente del caso. “Estoy con tratamiento psicológico, también tuve que asistir a un psiquiatra, bajé de peso, todo esto ha impactado de manera negativa en mi salud”, sostuvo la trabajadora que se animó a denunciar a su jefe.

“Todo empezó cuando no accedí a las propuestas que el funcionario denunciado me hacía fuera del ámbito laboral. Con el tiempo, la violencia verbal fue creciendo hasta tornarse insoportable. Llegué a encerrarme en el baño de la oficina de IAPV a llorar, sufriendo un ataque de pánico. Hasta mi risa le molestaba”, contó la trabajadora.

Juliana no pudo volver a  trabajar de manera presencial. La Justicia ordenó al IAPV que se brindaran las herramientas necesarias para que cumpliera con sus labores desde su casa. Pero esto, en la práctica, no resulta una respuesta al reclamo. Juliana no cuenta ni con la conectividad necesaria, y la falta de contacto con el equipo interdisciplinario del organismo le impide realizar su trabajo. Se animó a denunciar violencia y la respuesta del Estado fue apartarla de su puesto de trabajo.

“Hace algunos días el Justicia nos notificó de un oficio en el que el IAPV  establecía que la denunciante debía volver al trabajo de manera presencial, en una oficina en la planta baja del edificio donde funciona el organismo en Gualeguaychú, mientras que el denunciado permanecería en el primer piso, compartiendo con ella el mismo horario de trabajo. El planteo no solo es inviable porque incumple una vez más las medidas restrictivas vigentes en el marco de la causa, sino que incumple las normas de protección de las víctimas de violencia de género”, señaló el abogado Andrés Ocampo, integrante del equipo legal de ATE Gualeguaychú.

La medida adoptada por IAPV es una representación del enfoque que prevalece en el organismo de cara a la denuncia de Juliana. La asimetría y falta de escucha a la trabajadora tiene un correlato hasta en la distribución edilicia que proponen: horario laboral compartido, con el presunto victimario en la planta alta y la denunciante en la planta baja, como para que no se pierda la vista la asimetría de poder y un mensaje desalentador para aquellas víctimas de violencia que consideren denunciar.

Por su parte, Adriana Gómez, integrante de la comisión directiva de ATE y secretaria general de la CTA Autónoma, agregó: “El Estado debe garantizar una respuesta con perspectiva de género, las trabajadoras y trabajadores tenemos derecho a desempeñarnos en un ambiente laboral libre de todo tipo de violencias”. Y sumó que “no descartamos implementar medidas de fuerza si no se avanza en este sentido, que es nada más ni nada menos que cumplir la normativa vigente. IAPV tiene un organismo de género que hasta el momento no ha estado a la altura de las circunstancias”.

¿Quién es Daniel Crespo?

Daniel Crespo es oriundo de Junín, Buenos Aires. Es egresado de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de La Plata y llegó a Gualeguaychú en el año 2006, cuando se integró al equipo político-técnico de la segunda intendencia de Daniel Irigoyen, coordinando programas sociales nacionales.

Durante la primera intendencia de Juan José Bahillo estuvo en Desarrollo Social y trabajó en la coordinación de las cooperativas de construcción que conformó la Municipalidad y diferentes organizaciones sociales bajo la modalidad con la que se construyeron diferentes planes habitacionales en la ciudad. De la Agrupación Militancia liderada por Irigoyen pegó un salto hacia el armado que llevó a Martín Piaggio a la presidencia municipal. Actualmente continúa integrando el mismo armado político. Desde febrero de 2016 se encuentra al frente de la Regional del IAPV (Gualeguay, Gualeguaychú e Islas del Ibicuy). Todos los cargos que ha detentado hasta el momento han sido producto de nombramientos políticos.

Fuente: R282oRadio



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