Fernández cuenta con aval para una vuelta progresiva

El Presidente recibió en Olivos a los epidemiólogos e infectólogos como cada víspera de anuncio de extensión del aislamiento. Las actividades seguirán más restringidas en el área metropolitana: este miércoles, la Ciudad casi duplicó en casos a la provincia de Buenos Aires.

Entrada la tarde, sentado en la cabecera del quincho de Olivos y flanqueado por Santiago Cafiero y Ginés González García, el presidente Alberto Fernández mantuvo un encuentro decisivo con el comité de expertos sanitarios que lo asesora desde mediados de marzo en el que recibió el aval para una “reapertura progresiva” del aislamiento, que seguirá con restricciones más duras en el área metropolitana.

“Salir ya de la cuarentena sería llevar a la muerte a miles de argentinos”, había anticipado el presidente este mediodía en un reportaje con Radio Con Vos en línea con las declaraciones de los últimos días, de continuar con la cuarentena pero con la habilitación de nuevas actividades, en especial en el interior del país, en el marco de la estrategia para hacerle frente al COVID-19. Mientras, en paralelo, crecen las presiones de los principales protagonistas del empresariado para empezar a dejar atrás el confinamiento. La crisis económica preocupa tanto como la sanitaria.

Ese fue el consejo de los infectólogos y epidemiólogos -fueron once de ellos- que llegaron este miércoles a Olivos -también participaron la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra, y Carla Vizzoti, secretaria de Acceso a la Salud- para reforzar el concepto de la cuarentena administrada con un enfoque técnico basado en la evolución de la curva de contagios, controlada hasta ahora, después de un mes y medio de aislamiento decretado por primera vez por la Casa Rosada en la noche del jueves 19 de marzo.

Según confiaron fuentes oficiales, los especialistas avalaron la idea de avanzar en la flexibilización de la cuarentena con el mismo mecanismo utilizado en las últimas semanas: con controles locales de los distritos, con el aval previo del Gobierno y un seguimiento sanitario, y liberación de actividades en forma paulatina. En las últimas semanas, los gobernadores dieron vía libre a aperturas graduales de nuevos rubros con protocolos sanitarios. En particular, en los distritos con menos de 500.000 habitantes.

“(Los especialistas) Están de acuerdo en que se viene una etapa de reapertura progresiva que permita retomar el trabajo y actividades locales. Recomendaron continuar sin actividades masivas, con el transporte público con capacidad limitada. Y extremo cuidado a los adultos mayores”, trascendió tras el encuentro de fuentes oficiales.

En los principales centros urbanos, en particular en la Ciudad y el Gran Buenos Aires, hay especial atención en el transporte público, principal foco de contagio del virus. No habrá, por caso, reapertura de actividades que congestionen el transporte. Planean horarios y cronogramas laborales para evitar la saturación. Es un rubro que inquieta desde hace tiempo.

Mientras el encuentro con los especialistas promediaba ya caída la noche su última etapa, el reporte diario de casos confirmó un récord de 188 nuevos contagios en un día, un total de 5.208 en todo el país, con epicentro en la Ciudad y la Provincia. Dieciséis provincias, de hecho, no contabilizaron nuevos infectados.

Al mediodía, el Presidente había hecho alusión al plan trazado por la Casa Rosada en el que abundó en el anuncio anterior de prolongación del aislamiento. “Estamos cumpliendo los objetivos que nos hemos fijado, estamos muy cerca de que la velocidad de duplicación del contagio sea de 25 días. En esa fase podemos hacer una apertura para el 75% de la gente en todo el país. Este es el plan que tenemos”, resaltó por radio.

Este jueves, de no mediar imprevistos, la Legislatura porteña dará luz verde al proyecto de ley de emergencia económica que le permite a Rodríguez Larreta reasignar partidas presupuestarias. Tuvo que sacar el artículo que le daba facultades para escalonar el pago de salarios.

Axel Kicillof y los intendentes, en especial los del Gran Buenos Aires -esta tarde volvió a reunirse con algunos de ellos-, tienen las mismas preocupaciones sobre la economía y la drástica baja en la recaudación. Durante la semana, los municipios elevaron a la gobernación más pedidos de liberación de actividades. Pero el gobernador sigue los mismos parámetros que la Ciudad: pondera aún la cuestión sanitaria.

Hace dos sábados, de hecho, el mandatario bonaerense telefoneó a Rodríguez Larreta apenas el jefe de Estado terminó su anuncio grabado de las nueve de la noche, en el que oficializó la extensión del aislamiento y dio vía libre a las salidas diarias de esparcimiento. El gobernador y el jefe de Gobierno se enteraron de esa habilitación por televisión. Al otro día, junto a Santa Fe y Córdoba, resolvieron no plegarse.

Mañana, Fernández tiene previsto hablar con los gobernadores y el jefe de Gobierno desde la sala anexa al quincho de Olivos que hace un mes funciona como salón de teleconferencias. Kicillof resolverá mañana por la mañana si será de la partida de forma presencial, o remota. Mientras la secretaria Legal y Técnica afina el DNU que prolongará, el fin de semana, el confinamiento con disparidad entre el interior del país, la Ciudad y el Gran Buenos Aires.

FUENTE: Infobae

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