Piden 11 años para joven que intentó matar al suegro

El caso ocurrió el 11 de junio de 2017 en calle Romina Iturain, entre Estado de Palestina y Larramendi de la capital provincial.

Para la Fiscalía no hay duda de que Carlos Díaz, más conocido como Pitu, junto a la pareja de su hermana, Maximiliano Benítez, intentaron quitarle la vida a Gustavo Ramón Maldonado el mediodía del 11 de junio de 2017 en la zona de calle Romina Iturain (ex-Calle 141) entre Estado de Palestina y Larramendi de la capital entrerriana. Para ambos los representantes del Ministerio Público Fiscal, Juan Malvasio y Santiago Brugo, pidieron la pena de 11 años de prisión. Mientras que los defensores solicitaron la absolución o que se recalifique el caso como Lesiones.

El tribunal de Juicios y Apelaciones integrado por Alejandro Grippo, Rafael Cotorruelo y Elvio Garzón dará a conocer el viernes el veredicto.

UN ATAQUE ARTERO

Gustavo Ramón Maldonado salvó su vida de milagro el mediodía del domingo 11 de junio de 2017 cuando fue atacado a balazos por la espalda por su yerno, que actualmente está bajo prisión domiciliaria. Ese día Maldonado junto a su hermano y su primo regresaban de pescar en un Renault Clio que se descompuso antes de llegar al cruce de las vías.

Gustavo y su primo se bajaron a empujar, mientras que José, su hermano se quedó al volante. Mientras hacían fuerza para mover el auto ni se dieron cuenta de que se había detenido a un costado un auto Renault 19 gris, con al menos dos hombres a bordo. El acompañante sacó un arma de fuego calibre 22 y le efectuó a Gustavo dos disparos por la espalda, y luego huyeron hacia el interior del barrio Mosconi.

Testigos y víctimas no dudaron en señalar a Carlos Díaz y Maximiliano Benítez como los autores de la agresión. Más allá de la autoría se discutió en el debate si los dos acusados son coautores, ya que la defensa de Benítez negó su participación en el hecho.

La Fiscalía contó como una prueba importante que la víctima reconoció a Díaz como la persona que atentó contra su integridad física, junto a otra persona, la que luego reconoció en una rueda de personas y terminó siendo Benítez.

Durante el juicio se escucharon a testigos ajenos al hecho que señalaron a Díaz como el autor de la agresión que pudo haber costado una vida, ya que ocurrió en una zona muy transitada y donde suele haber menores jugando en la calle.

Todos los testimonios coincidieron en que los disparos fueron efectuados a una distancia corta sin mediar palabra alguna, por la espalda.

El trabajo de los acusadores contó con el respaldo de las pericias realizadas por la Policía a los teléfonos de los acusados. En las conversaciones de WhatsApp de Díaz y Benítez se confirma que ambos acordaron matar a Maldonado.

Además de las pericias practicadas en las redes sociales se pudo leer que una hija de Maldonado fue amenazada de muerte a través de Facebook a las pocas horas del ataque.

Para Malvasio y Brugo ambos acusados se distribuyeron roles para perpetrar el ataque: uno manejó el auto y el otro disparó.

Los defensores trataron de despegar a sus representados del hecho, pero los testigos propuestos por Díaz por ejemplo aportaron prueba de cargo, debido a que posicionan a Pitu Díaz en el lugar del hecho, junto a otra persona. La defensa de Benítez, que rechaza la presencia del imputado en el lugar, no pudo indicar dónde estaba.

Las partes ya alegaron, habrá que esperar esta semana para conocer qué resolución toma el tribunal.

FUENTE: Diario Uno



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