Judiciales: Femicidio de Micaela relatos y escuchas para demostrar que Néstor Pavón es coautor

Durante la audiencia celebrada este lunes en Gualeguay, declararon un exempleado del lavadero, una vecina que vio circular el auto sospechoso a alta velocidad y tres efectivos policiales.

La tercera jornada del juicio oral y público a Néstor Pavón por el femicidio de Micaela García, ocurrido el 1º de abril de 2017, ya es historia. El imputado, de 45 años y dueño del lavadero de autos situado en el cruce de las rutas 11 y 12, en Gualeguay, está acusado en este segundo debate como coautor del asesinato que tiene como condenado a prisión perpetua a Sebastián Wagner.

Este lunes se pasaron en la audiencia escuchas teléfonicas entre Pavón y familiares de Wagner, y declararon tres policías y una mujer que vio dos sombras en un R-18 transitando a alta velocidad por un camino vecinal que lleva al lugar donde apareció el cuerpo sin vida de la joven estudiante.

El proceso penal es conducido por el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay —integrado por los jueces Santiago Nicolás Brugo, Maximiliano Larocca Rees y Nicolás Gazali— y sus audiencias se extenderán hasta el 11 de noviembre. La atención sobre Pavón cobró mayor dinamismo tras las declaraciones de la semana pasada de Sebastián Wagner, condenado en 2017 a prisión perpetua, quien señaló de manera directa a su expatrón como participante activo del crimen.

De los interrogatorios participaron activamente los fiscales Gamal Taleb y Maite Burruchaga; los querellantes José Iparraguirre y Marcelo Boeykens; y los defensores Edwin Henrry Valenzuela Rojas y Ramón Elías Salto.

“Yo no la maté”, insistió Sebastián Wagner en el nuevo juicio por Micaela García

El primer turno de testimonios fue para Antonio Lencina, exempleado del lavadero de Pavón y compañero de Wagner. Lencina ratificó la versión sostenida por Pavón desde 2017 y negó categóricamente haber recibido favores económicos de su jefe, como la compra de un auto, un celular o invitaciones a comer. Aclaró que renunció al taller únicamente para evitar los comentarios de los vecinos.

Al reconstruir el sábado 1º de abril de 2017, Lencina detalló que llegó a trabajar a las 8 para lavar un camión y se encontró con el local cerrado. Recién cerca de las 11:00, ante el reclamo del camionero, se comunicaron con Pavón, quien ordenó romper el candado para ingresar.

El testigo sostuvo que Pavón llegó a las 11 (aunque en 2017 había declarado que fue más temprano) y que la foto exhibida por la Fiscalía sobre el estado del vehículo no coincidía con cómo él lo encontró. Respecto a Wagner, afirmó no haberlo visto en todo el día hasta las 19:30, cuando llegó en la Break Renault 18. Mientras la Fiscalía buscó marcar inconsistencias horarias, la defensa intentó desacreditar que existiera un vínculo más allá de la relación patrón-empleado.

Posteriormente declaró María Denaday, vecina con 40 años de residencia en la zona de Primera Sección Chacras (camino a González Calderón). La mujer relató que esa mañana, alrededor de las 8:10, mientras circulaba en su camioneta a unos 80 o 90 km/h cerca de los Tres Robles sobre la Ruta 12, fue sobrepasada de manera “espantosa” por una Renault 18 Break a casi 140 km/h, a pesar del mal estado del camino de tierra y de los cascotes.

Denaday testificó que, aunque el sol la encandilaba, alcanzó a divisar por el espejo y los vidrios traseros dos sombras en la parte delantera del auto, una más alta que la otra. Explicó que guardó silencio durante tres o cuatro días por temor y porque no tenía televisión, pero al ver el auto en los medios reconoció el vehículo y llamó a la Policía al deducir que estaba ligado al caso Micaela. Durante su turno, la defensa buscó exponer las imprecisiones de su relato debido a la visibilidad y el polvo levantado, mientras que la Fiscalía intentó validarlas como elemento probatorio de la presencia de dos personas en el vehículo.

La última etapa de la jornada se centró en la declaración de tres efectivos de la Policía de Entre Ríos. Primero pasó el suboficial Mayor Enrique Vallejos. Este exefectivo de la Comisaría Segunda a cargo de los primeros pasos de la investigación, explicó que recibió la pista sobre Wagner a través de un guardacárcel que lo reconoció en una estación de servicio Shell y permitió ubicar su domicilio en el barrio Holanda.

Después pasó la oficial Milagros María Lugo. Esta funcionaria confirmó que tomó la denuncia a las amigas de Micaela tras su desaparición y participó en la detención de Pavón en el lavadero. En este punto, las partes debatieron sobre la declaración de una testigo que escuchó gritos de auxilio y si estos sugerían que el secuestro fue ejecutado por una o dos personas.

Por último declaró el oficial Pablo Gastón Preisz Casas. El policía responsable de exhibir en la sala el material de escuchas telefónicas obtenidas durante la persecución y captura de Wagner en Moreno, provincia de Buenos Aires.

Durante la reproducción de los audios se escuchó una llamada de Pavón a la madre y al padrastro de Wagner advirtiéndoles que la Policía lo estaba buscando. En la conversación, Wagner mencionaba que estaba en libertad condicional purgando una pena por abuso. La Fiscalía utilizó estas piezas para afianzar la teoría de que Wagner no huía de la ciudad sin asistencia logística y encubrimiento por parte de Pavón.

Cabe recordar que por el encubrimiento Pavón fue condenado a cinco años de prisión y ya cumplió la condena. En el juicio va quedando muy en claro algo que ya se probó que es que el dueño del lavadero colaboró con Wagner, pero sobre su coautoria lo único que aparece con firmeza es al declaración del asesino y abusador Wagner.

“Wagner no actuó solo” y “Pavón no participó”: los alegatos que abrieron el nuevo juicio por Micaela

El hecho que se juzga

Según la imputación de la Fiscalía, el 1º de abril de 2017, alrededor de las 5:45, Sebastián Wagner y Néstor Pavón interceptaron a Micaela García (21 años) a la salida del boliche King en Gualeguay.

La obligaron a subir al Renault 18 Break (dominio VQZ-074) y la trasladaron contra su voluntad hacia la zona del Balneario Paso de Alonso. Allí, valiéndose de su fuerza física y del estado de indefensión de la joven, la atacaron sexualmente. Ante la constante resistencia de Micaela y con el objetivo de garantizar su impunidad, la asfixiaron mecánicamente y ocultaron su cuerpo entre los pastizales de un camino rural hacia González Calderón, donde fue hallada días más tarde.

El debate continúa este martes desde las 9 con la declaración de más testigos.

Noticias Relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *