Incautan cables y materiales de bronce en allanamiento a chatarrería de Paraná

“Es el séptimo procedimiento que se realiza en la ciudad y esta tiene la particularidad del abuso del espacio público”, indicaron desde Control Urbano. El descargo del dueño de la chatarrería.

Secuestraron cables y materiales de bronce tras un procedimiento de control municipal desarrollado este lunes en una chatarrería ubicada en la esquina de calles Provincias Unidas y Teniente Miguel Ángel Giménez, en Paraná.

“Por pedido de la intendenta Rosario Romero y en el marco de procedimientos que se realizan en chatarrerías, con apoyo de Obras Sanitarias y el acompañamiento de la Policía, se consultó respecto de la habilitación comercial y ante la posibilidad del encuentro de medidores de agua que pudieron haberse sustraído a través de la actividad delictiva”, explicó el subsecretario municipal de Control Urbano, Lautaro López, al fundamentar que estos procedimientos “hicieron mermar este tipo de delitos”.

“Son cinco las chatarrerías habilitadas en la ciudad”, sostuvo López y, según expuso, “en el Estado facilitador que impulsa la intendenta, el objetivo es empujarlas a la regularización de su situación”.

“Es el séptimo procedimiento que se realiza en la ciudad y esta tiene la particularidad del abuso del espacio público”, indicó y reveló que “se realizó un acta de comprobación vinculada a la falta de habilitación y se notificó al propietario para que desocupe el espacio público”. El procedimiento queda a consideración del Juzgado de Faltas para eventuales multas.

López confirmó que en la chatarrería hallaron “cables y reguladores de gas”, pero de acuerdo a lo que repasó, “en otros procedimientos se encontraron reguladores de agua, por eso, se continúa con los controles en los lugares de acopio de materiales de compra-venta”. De hecho, mencionó el caso de la chatarrería ubicada sobre Circunvalación y que pertenece a la firma Todoni, sobre la que pesa un amparo ambiental y la instancia judicial permanece en proceso.

El descargo del dueño de la chatarrería

“Es el procedimiento Nº400 que hacen”, aseguró a Elonce el propietario de la compra-venta, Orlando.

Según contó, los elementos que le secuestraron en el procedimiento, “son cables de uso domiciliario y subterráneo; además de reguladores de gas que pertenecían a los tubos de gas de antes”. “No son elementos robados, sino de gente que los saca porque están viejos o porque se cambian de domicilio”, explicó.

“Tengo cantidad de aberturas de demolición, pero les saco los picaportes porque después se pierden”, contó al revelar que él solo pregunta por la procedencia de los metales “cuando hay algo sospechoso”. De hecho, mencionó que hace un tiempo le quitaron medidores de agua, pero dijo desconocer qué eran.

Respecto del abuso del espacio público que le fue reprochado en el procedimiento de control municipal, el chatarrero explicó: “Estaba edificando, pero se me fue llenando de cosas porque muchas veces no sabemos qué uso darles a los materiales; si vamos a cargar en los camiones para llevar a los grandes chatarreros, pero ya no puedo levantar más nada”.

“Vivimos de esto”, fundamentó el hombre que hace casi 20 años que tiene la chatarrería en la esquina de calles Provincias Unidas y Teniente Miguel Ángel Giménez, en Paraná. “Estoy en situación de invalidez con una jubilación de 100.000 pesos. No puedo vivir de esto”, argumentó.

En la oportunidad, Orlando aseguró que mermó la cantidad de gente que se acerca a vender cosas en la chatarrería “por miedo, porque los paran en la calle y les quitan las cosas que levantan de los contenedores de basura y de las obras”. “Me frenan a los clientes”, lamentó.

“Dejé de comprar llaves de paso; entonces, las cambian por otras sustancias en los quiosquitos que están alrededor de la comisaría del barrio, y ahí pagan más caro”, contó.

“El kilo de cobre está entre cinco y seis mil pesos, pero los mayoristas pagan más”, reveló el hombre al asegurar que “hay 200 chatarrerías en Paraná”.

El detalle de lo incautado

Ante la presencia de elementos de dudosa procedencia y sin documentación que acredite la pertenencia de los mismos, el personal policial de comisaría décima -por disposición de la Fiscalía en turno- procedió al secuestro de 20 llaves de paso de bronce, 16 rollos de cable subterráneo de diferentes milímetros, 23 picaportes de bronce, dos pomos tipo picaportes de bronce, 16 canillas, seis reguladores de gas, una llave de toma de agua para mayor caudal y una placa identificatoria de bronce.

Los elementos mencionados fueron incautados para establecer propiedad y procedencia tras la inspección que se concretó este lunes –junto a personal de Control Urbano de la Municipalidad- a un local de compraventa ubicado en calle Provincias Unidas y Teniente Giménez, donde notificaron al propietario de una intimación por no respetar el espacio público.



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