Los resultados indican que el partido republicano, de Donald Trump, perdió el control en el Senado y la Cámara de Representantes.
Los demócratas consiguieron una victoria en las elecciones de medio término y recuperaron el control de las dos cámaras del Congreso estadounidense. Es un revés político para Donald Trump, que pierde el respaldo legislativo que tuvo durante los primeros dos años de su segundo mandato.
El Senado cambia de manos. Los demócratas tienen, hasta el último recuento publicado por Fox News, 54 bancas contra 43 republicanas. Hay tres escaños cuyos resultados todavía no estaban definidos en ese registro pero la mayoría demócrata ya está asegurada.
También ganaron la Cámara de Representantes. Todavía continúa el conteo de varios distritos. Los demócratas ya habían conseguido más de 220 bancas y tenían una ventaja amplia sobre los republicanos. La agencia Associated Press informó que ganaron más de dos docenas de distritos que estaban en manos republicanas. La mayoría de la Cámara requiere 218 escaños.
La derrota republicana se explica, entre otros factores, por el malestar con el costo de vida, el aumento de los combustibles y el impacto de la guerra con Irán. También pesó el rechazo a distintas decisiones de la administración Trump.




