Con poca autocrítica y mirando al pasado

Después de su amplia derrota en las PASO, y en medio de la inestabilidad económica generada por decisiones de gobierno, el Presidente pidió una autocrítica del kirchnerismo y dijo que tomará medidas, sin precisar cuáles.

Mauricio Macri no se hizo cargo. Luego de una corrida cambiaria feroz y tras su derrota por 15 puntos en las elecciones primarias, el Presidente responsabilizó al Frente de Todos y le exigió autocrítica por no avalar el mismo modelo económico que Cambiemos. «Si el kirchnerismo gana, esto es solo una muestra de lo que puede pasar. Es tremendo lo que puede pasar», alarmó a la población el Presidente, que no fue capaz de anunciar ninguna medida económica para contener la disparada del dólar, que llegó a venderse a más de 60 pesos . Macri dijo que todas las acciones estaban en estudio y no pudo precisar una sola de las iniciativas que están preparando en Hacienda y en el Banco Central. El mandatario descartó cambios en su gabinete y también adelantar la fecha de las elecciones.

El discurso presidencial llegó después de una breve reunión de gabinete, a la que asistieron todos los ministros. Fue la continuidad de otra que tuvieron en plena noche de la derrota, en la que se escucharon reproches, se sugirieron renuncias y finalmente el Presidente decidió, por ahora, no cambiar nada. «Soy una persona que cree en el valor del equipo  y no hago cambios por cuestiones simbólicas», fue la explicación que dio en la conferencia de prensa con su compañero de fórmula, Miguel Angel Pichetto. Fue un mensaje hacia afuera y también hacia adentro: es sabido que el jefe de Gabinete, Marcos Peña, estuvo en la cuerda floja durante 2018 y el resultado de las PASO no mejora su relación con María Eugenia Vidal, quien advirtió que algo así podía pasar y propuso desdoblar las elecciones bonaerenses. Sobre eso, Macri solo dijo: «Fue una especulación y queda en ese nivel».

El mensaje de la conferencia de prensa fue doble y hasta contradictorio: por un lado, Macri se presentó como un gobernante que va a tomar medidas (no aclaró cuáles) para contener la corrida y, por el otro, le echó toda la culpa a la oposición. «El Presidente está en control», sostuvo Pichetto en un momento de la conferencia para insistir en que siguen gobernando. «Los que no nos votaron representan una bronca del proceso duro económico que arrancó con la herencia que recibimos», dijo Macri, en una línea que fue de la admisión a responsabilizar a otros.

Luego profundizó en echarles la culpa a los ganadores de la elección (y, sutilmente, a los votantes). «Hoy ante el resultado favorable para el kirchnerismo, el dólar volvió a subir. El problema que tenemos es que la alternativa no tiene credibilidad. El kirchnerismo debería hacer autocrítica», aseguró Macri, que no tuvo nada para cuestionarse ante un resultado muy negativo. Es más: remarcó lo malo que sería que ganen en octubre otras opciones que no lleven su mismo programa económico, en una reedición del pensamiento único. «El mundo ve eso como el fin de la Argentina. Los argentinos debemos decidir si vamos al pasado, que nos lleva a lo que pasó hoy», aleccionó a los votantes, a los que les reclamó que reflexionen antes de volver a votar lo mismo en octubre.

En esa misma línea, Pichetto sostuvo: «No le echamos la culpa a la gente por cómo ha votado, pero es interesante que analice las consecuencias de ese voto». El compañero de fórmula rechazó que exista una transición. «Eso va a ser el 27 de octubre», indicó, sin reparar lo que estaba admitiendo. Macri siguió por ese sendero: dijo que su gobierno seguirá «como mínimo» hasta el 10 de diciembre y que «institucionalmente no corresponde» adelantar la fecha en la que se vota. «La elección no sucedió», remarcó el Presidente sobre los comicios donde se eligen los cargos.

Macri volvió a eludir una pregunta sobre si buscaría reunirse con Alberto Fernández. De todas maneras, aseguró que se había comunicado con todos los candidatos para pedirles una campaña constructiva –luego de que su candidato a vice tratara de «marxista» a Axel Kicillof–. Una y otra vez, el Presidente volvió a marcar el aumento del dólar en contraposición a la votación, como si fueran dos hechos del mismo nivel: «El mercado hoy dijo que en esa propuesta no confiamos. Ojalá que el kirchnerismo se haga cargo». Cuando le recordaron algunos periodistas que quien gobierna es él, Macri se excusó: «No podemos revertir la incertidumbre política».

Sí planteó que se tomarán medidas («no voy a dejar solos a los argentinos»), pero cuando se le pidieron precisiones sobre esas medidas concretas para contener la corrida y revertir los efectos negativos sobre la inflación, no pudo darlas. Admitió que no podía hacerlo porque recién las estaban pensando. «El proceso de baja de inflación en la Argentina se va a revertir», vaticinó, sin alcanzar a explicar qué pensaba hacer ante ese escenario.

Con las cicatrices de la derrota todavía en la cara, Macri solo atinó a volver a culpar por todo al kirchnerismo ante cada pregunta, como quien se defiende al contragolpe. Incluso cayó en inexactitudes, como cuando dijo «ellos han dicho que ponen en duda las Leliq». Lejos de admitir una derrota irreversible, Macri aseguró que van a dar vuelta la elección en octubre «para llegar a un ballottage en noviembre», un escenario que con los números del domingo parece improbable. 

FUENTE: Página 12



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