El gobernador Rogelio Frigerio recorrió la 47ª Fiesta Nacional del Gurí Entrerriano, que reúne en Bovril a cerca de 1.000 niños de distintas provincias. Destacó el crecimiento del encuentro, su importancia cultural y los beneficios económicos que genera para la comunidad.
El gobernador Rogelio Frigerio visitó la 47ª Fiesta Nacional del Gurí Entrerriano, que se desarrolla del 6 al 8 de noviembre en el complejo polideportivo municipal de Bovril, departamento La Paz. Acompañado por el intendente José Luis Gillig, recorrió el predio y destacó el impacto cultural, turístico y económico de la celebración, que convoca a cerca de 1.000 niñas y niños de Entre Ríos y otras provincias.
La festividad reúne a participantes de entre 6 y 12 años, distribuidos en 25 delegaciones provinciales, además de representantes de otras jurisdicciones. El encuentro ofrece actividades culturales, deportivas y recreativas, con entrada libre y gratuita para toda la comunidad.
Durante su visita, Frigerio valoró la trayectoria de la celebración y ratificó el acompañamiento del Gobierno provincial a este tipo de acontecimientos populares, que promueven la integración y fortalecen la identidad entrerriana.
Frigerio destacó el crecimiento de la fiesta
“Se congregan gurises de toda la provincia, y de afuera de la provincia también, en una fiesta nacional de las más importantes que tenemos y que lleva 47 años de vida”, expresó el mandatario.
En ese sentido, remarcó que la convocatoria aumentó considerablemente durante los últimos años y destacó la importancia de continuar fortaleciendo su organización.
“En los últimos años ha crecido exponencialmente, convocando a más gente. Nuestra función es ayudar a que esto siga creciendo y que más gente conozca lo que es el pueblo de Bovril recibiendo a tantos visitantes”, sostuvo.
El gobernador también hizo hincapié en los beneficios que generan estos encuentros para los comercios, las instituciones y las organizaciones locales.
El impacto económico y turístico en Bovril
Frigerio señaló que las fiestas populares representan una oportunidad para dinamizar la economía de las localidades anfitrionas, especialmente a través de la actividad comercial y turística.
“No soslayemos el impacto económico que tienen las fiestas en la comunidad, el movimiento que se da, los clubes que pueden vender sus cosas y también generar ingresos que son muy importantes y necesarios”, manifestó.
Asimismo, consideró que la celebración permite dar a conocer Bovril entre visitantes de diferentes puntos del país.
“Son fiestas que de alguna manera nos hacen conocidos para determinados grupos de visitantes y tenemos que promoverlas. Forma parte de nuestra responsabilidad”, afirmó.
El intendente destacó el trabajo de la comunidad
Por su parte, el intendente José Luis Gillig agradeció la presencia del gobernador y resaltó el compromiso de quienes participan en la organización de la Fiesta Nacional del Gurí Entrerriano.
“Quiero agradecer al gobernador, que sé que está con poco tiempo y dijo que me iba a acompañar. Y aquí está”, expresó.
Gillig también puso en valor el carácter comunitario de la celebración y su importancia para los niños que participan de las distintas actividades.
“Es importante mostrar lo que tenemos, porque esta fiesta es nuestra, de nuestros chicos”, señaló.
Además, reconoció el trabajo del personal municipal y de los integrantes de la organización, quienes se encargan de recibir a las delegaciones y mejorar las condiciones del encuentro en cada edición.
Actividades culturales, deportivas y recreativas
La 47ª Fiesta Nacional del Gurí Entrerriano contempla una amplia programación destinada a promover la participación infantil y el intercambio cultural.
Entre las propuestas artísticas se encuentran presentaciones de danza, canto, recitado, declamación y poesía. También se desarrollan competencias y actividades deportivas, como fútbol, carreras y atletismo adaptado.
La Municipalidad de Bovril proporciona alojamiento y alimentación a las delegaciones participantes, con el objetivo de facilitar su permanencia durante las tres jornadas y favorecer la convivencia entre niños de diferentes localidades.
La celebración comenzó en 1980 y obtuvo el reconocimiento como Fiesta Nacional en 2016. Desde entonces, consolidó su presencia en el calendario cultural entrerriano y se convirtió en un espacio de encuentro para las familias y las instituciones que acompañan a los participantes.



