En la causa que investiga el homicidio de Rodolfo Bassi en el barrio Paraná XIV, Claudio Inofre acusó a Carlos Aguilar de haber ejecutado a la víctima.
La causa por el brutal homicidio del arquitecto Rodolfo Bassi dio un nuevo paso en Tribunales con revelaciones cruzadas y nuevas medidas de prueba. Durante la última audiencia, se conoció la declaración de Claudio Ramón Inofre, uno de los imputados, quien rompió el silencio y señaló de manera directa a su coimputado, Carlos Gastón Aguilar, como el autor de las torturas y de los tres mazazos en la cabeza que terminaron con la vida del profesional de 61 años el pasado 1º de septiembre.
En segundo lugar, el juez de Garantías Julián Vergara hizo lugar al pedido del fiscal Juan Manuel Pereyra y ordenó la apertura y peritaje del teléfono celular de Aguilar, pese a la oposición de su defensa técnica a cargo de Flavia Pastori.
La medida busca entrecruzar llamadas, mensajes y archivos con los dispositivos de la propia víctima y de Inofre —quien entregó voluntariamente su clave de acceso— para establecer si existió un plan premeditado antes y después del hecho. El análisis abarcará los ocho meses previos al secuestro del equipo.
Finalmente, la investigación sumó una nueva hipótesis vinculada al móvil económico del crimen: el uso y presunta venta irregular de un departamento propiedad de Bassi, ubicado sobre calle Diamante.
Según la fiscalía, los acusados habrían comercializado o alquilado dicha propiedad a espaldas del arquitecto para repartirse el dinero, maniobra respaldada por el secuestro de formularios de boletos de compraventa durante los allanamientos.
Inofre, por su parte, sostuvo que la víctima se lo había cedido para realizar reparaciones.
Según la reconstrucción del fiscal Pereyra, todo ocurrió entre las 17 y las 20 del martes 1° de septiembre. Aguilar era quien habitualmente hacía tareas de mantenimiento en las propiedades de Bassi, y el arquitecto, en ocasiones, le permitía vivir en alguno de sus departamentos. Fue justamente esa relación de confianza la que, según la acusación, Inofre y Aguilar aprovecharon para sorprender a la víctima y reducirlo a golpes.
Lo maniataron con alambre en la cabeza y en las piernas, y le provocaron cortes superficiales con un elemento punzocortante en distintas partes del cuerpo, en lo que la Fiscalía describió como un plan acordado entre ambos. Mientras Aguilar vigilaba a Bassi, Inofre se trasladó en la Yamaha XTZ 125 de la víctima hasta su propia casa, en la calle Dupuy al 300, y regresó con el casco. Después, de manera conjunta, ambos continuaron ejerciendo violencia sobre Bassi hasta darle tres golpes mortales en la cabeza, que le provocaron una hemorragia cerebral con fractura de cráneo y la muerte en el lugar. Luego se dieron a la fuga con los elementos sustraídos, entre ellos la moto.
Ambos sospechosos continúan bajo prisión preventiva bajo la imputación de homicidio agravado por alevosía y criminis causa.


