El río Paraná subió cinco centímetros y alcanzó los 4,54 metros frente a la capital entrerriana, a solo 16 centímetros del nivel de alerta. Desde el balneario Thompson, en los registros se observa el avance del agua y nos interiorizamos como afecta la creciente a las actividades náuticas.
El río Paraná alcanzó una altura de 4,54 metros este jueves frente a la ciudad de Paraná, después de registrar una nueva suba de cinco centímetros, y quedó a solo 16 centímetros del nivel de alerta, establecido en 4,70 metros. La creciente comenzó a modificar la fisonomía de los espacios costeros, especialmente en el balneario Thompson, donde el agua avanzó sobre la playa y se aproximó al sector de duchas. Pese a estas condiciones, continuaron las actividades recreativas y las clases de deportes náuticos.
Durante una recorrida de Elonce por el tradicional balneario de la capital entrerriana, se observó que el avance del agua redujo la superficie de arena disponible para los visitantes. Sin embargo, todavía había sectores habilitados para disfrutar de la costa, personas tomando sol y guardavidas presentes en el lugar.
En el balneario Thompson, el agua avanzó progresivamente sobre la costa y ya cubrió las duchas destinadas a los bañistas. La reducción del espacio de playa fue uno de los cambios más visibles, aunque las actividades recreativas continuaron durante la jornada.
La situación también genera expectativas sobre cómo podría desarrollarse la temporada de verano. La disponibilidad de playa, las precipitaciones y la evolución del río serán factores importantes para quienes trabajan en actividades turísticas y deportivas vinculadas con el agua.
La evolución del nivel del río es seguida de cerca por los organismos de Defensa Civil, tanto en Paraná como en otras localidades de Entre Ríos. Mientras se mantiene la atención sobre las nuevas mediciones, las escuelas de actividades náuticas continúan desarrollando sus propuestas y adaptándose a las condiciones que presenta el cauce.
Cómo afecta la creciente a las actividades náuticas
Desde el Thompson, Elonce dialogó con Tobías Lorenzon, instructor de stand up paddle (SUP), quien explicó que el aumento del nivel del río puede representar tanto una ventaja como una dificultad para quienes ofrecen clases y paseos sobre tablas.
“Nos debemos a un medio náutico que es el agua, nos debemos al río. En lo que es el SUP vamos a ser los beneficiados en cuanto al acceso que vamos a tener al río, a salir a refrescarnos, porque entiendo que playa va quedando cada vez menos”, señaló.
El instructor explicó que una mayor profundidad puede facilitar el ingreso al agua para quienes practican deportes náuticos. Sin embargo, advirtió que la disminución de la superficie de playa podría reducir la cantidad de visitantes que llegan espontáneamente al balneario y descubren allí las propuestas deportivas.



