Sergio Urribarri relato sus primeros días en prisión y dijo que evita los espacios comunes por temor a agresiones

La jueza de Ejecución de Penas Cecilia Bértora mantuvo este jueves su primera audiencia con el exgobernador, Pedro Báez y Juan Pablo Aguilera, detenidos en la Unidad Penal Nº 9 de Gualeguaychú.

Urribarri describió los insultos que recibe al circular por la cárcel; la magistrada le recordó que otros internos atraviesan situaciones similares.Por videoconferencia y desde la Unidad Penal Nº 9, Sergio Urribarri, Pedro Báez y Juan Pablo Aguilera comparecieron ante la jueza de Ejecución de Penas de Paraná, Cecilia Bértora.

Fueron audiencias de conocimiento: un primer contacto entre los condenados y la magistrada encargada de supervisar el cumplimiento de sus penas. Participaron también la fiscal Fernanda Ruffatti y los defensores Miguel Ángel Cullen, por Urribarri y Aguilera, y José Velázquez, por Báez.

Urribarri centró su intervención en las condiciones de alojamiento y en las dificultades que, según dijo, enfrenta cada vez que debe atravesar sectores de la cárcel donde se encuentran otros internos.“Ahora me encuentro alojado en un lugar mucho mejor del que estaba la primera semana”, comenzó. Sobre aquellos primeros días, relató: “La primera semana compartía un espacio común de puertas abiertas con 14 condenados por violación y abusos, y con dos homicidas, uno de los cuales había matado a cuatro personas y era mi vecino de celda. Dormía de día algunas horas porque era imposible conciliar el sueño de noche. El otro homicida había asesinado de 21 puñaladas a un vecino. Fueron siete días horribles hasta que me trasladaron a un pabellón distinto”.

El exgobernador afirmó que ahora permanece junto a su cuñado, Aguilera, y que evita los lugares compartidos. “No puedo compartir ningún espacio común. A un exgobernador que tomó decisiones que afectaron a familiares o a ellos mismos, no les resulta grato verme. Me es imposible estar en una biblioteca, en una cancha de fútbol o en cualquier espacio común”, sostuvo.

También resumió cómo transcurren sus días: “Estoy en ese reducto donde voy al baño, me cocino y duermo”. Reconoció, sin embargo, la intervención del personal penitenciario después del cambio de alojamiento: “No puedo adjudicarle nada negativo. Al contrario, creo que han hecho un esfuerzo en estas horas para darme la seguridad que evaluaron que no tenía al acceder al cambio de pabellón”.

Bértora le señaló que las restricciones para circular por temor a agresiones no son exclusivas de su caso. “Lo que usted está viviendo lo viven muchas otras personas de otra manera. Esto sucede con un porcentaje alto de la población penal: internos que no pueden salir por miedo a ser agredidos o que deben volver al confinamiento”, explicó. Agregó que en la Unidad Penal Nº 1 de Paraná estas situaciones son frecuentes y que corresponde al Servicio Penitenciario evitar encuentros entre personas que mantienen conflictos. “Entiendo que la privación de la libertad es lo más doloroso para un ser humano, pero quiero decirle que no es la única persona en esta situación”, expresó. Urribarri respondió: “Sinceramente no conozco el detalle de las condiciones en que están otros internos del penal. Lo que sí estoy seguro es que el Servicio Penitenciario Provincial tiene unidades carcelarias con distintos regímenes. No sé si tienen un régimen previsto para un exgobernador”.“No, la verdad que no”, contestó la jueza. Explicó que los regímenes penitenciarios se organizan considerando a la población alojada y no contemplan una categoría específica para quienes ocuparon cargos políticos.

Durante la entrevista, Urribarri contó que cursó hasta quinto año de Ciencias Económicas y abandonó la carrera cuando asumió como intendente de General Campos. Consultado sobre la posibilidad de estudiar en la cárcel, dijo que por ahora no le interesa incorporarse a una propuesta educativa.

La Dra Bértora le sugirió realizar tratamiento psicológico, recomendación que también hizo a Báez y Aguilera. Le explicó que, cuando llegue el momento de solicitar salidas, se evaluarán distintos aspectos de su proceso de cumplimiento de la pena, además de su conducta. Urribarri respondió: “Gracias”.

Los tres están alojados actualmente en un sector que, según describió la magistrada, cuenta con 14 habitaciones para ellos solos, climatización central y cuatro baños, aunque dos no funcionan. Se trata de un espacio construido originalmente para el área de Sanidad. El traslado se produjo después de que se informaran insultos y presiones de otros internos.

(I:El equipo de investigación periodística que dirige Daniel Enz obtuvo los registros y las fotografías de lo ocurrido en las audiencias, difundidos por ANÁLISIS.)

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